Aunque toda la comunidad científica está de acuerdo en la necesidad de una educación desde el nacimiento, cuando no antes, sería aconsejable que todos nos pusiéramos de acuerdo en como ha de ser esta Educación, al objeto de evitar la enseñanza acelarada y precoz de materias escolares.

Si releemos el articulo 29 de la Convención sobre los Derechos de los Niños aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1.989, encontraremos básicamente que debemos entender hoy por educación de la infancia:

Los Estados Partes convienen en que la educación del niño debe de estar encaminada a:

a) Desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades.
b) Inculcar al niño el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales y de los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas;
c) Inculcar al niño el respeto de sus padres, de su propia identidad cultural, de su idioma y sus valores, de los valores nacionales del país en que vive, del país de que sea originario y de las civilizaciones distintas de la suya;
d) Preparar al niño para asumir una vida responsable en una sociedad libre, con espíritu de comprensión, paz, tolerancia, igualdad de los sexos y amistad entre todos los pueblos, grupos étnicos, nacionales y religiosos y personas de origen indígena;
e) Inculcar al niño el respeto del medio ambiente natural.

Si bien no es una definición, sino "a lo que debe de estar encaminada" enmarca y define perfectamente que debemos entender hoy por educación. Hoy se define educación como aquella ofrecida al niño para su desarrollo integral en los aspectos físicos, psíquicos y espiritual, y ello, evidentemente a través de experiencias de socialización pedagógica y recreativa. Esta definición es perfectamente válida sea cual sea la edad del niño. Es una definición válida desde el mismo momento del nacimiento. Podrá variar las metodologías a utilizar, pero la esencia del concepto permanecerá durante toda la vida. Ha de ser, con arreglo al apartado d, una educación encaminada a preparar al niño para asumir una vida responsable en una sociedad libre, con espíritu de comprensión, paz....

Parece muy claro que el concepto educación hay que entenderlo como "potenciación de las facultades que la naturaleza le depara al niño" y no como mero transmisor de conocimientos Hoy nuestra actuación debe de estar encaminada a que los niños aprendan a ser ellos mismos (aprender a SER) aprendan a comprender, tanto en los aspectos de tipo social (aprender a VIVIR JUNTOS) como meramente cognitivo (aprender a CONOCER, y a HACER).y todo ello hasta el máximo de las posibilidades que la naturaleza ha dotado al niño.

Aprender a ser y a vivir juntos

Ante la complicada situación mundial y los grandes movimientos migratorios que están ocurriendo, el APRENDER A VIVIR JUNTOS ha cobrado pertinencia renovada. No hace mucho, el Dr. Koichiro Matsuura, Director General de la UNESCO decía ante el Grupo de Alto Nivel de la Iniciativa Educación para Todos, "la cambiante situación internacional ha hecho que repentinamente, uno de los temas centrales del Informe Delors, el de "aprender a vivir juntos" haya adquirido urgencia y pertinencia renovadas". Más que nunca, (seguía afirmando el Dr. Matsuura) los contenidos, métodos y resultados del aprendizaje deben ser revisados para hacer de la educación un instrumento más efectivo y poderoso para "construir las defensas de la paz en la mente de los hombres. Es particularmente importante que alejemos a las mentes jóvenes de la violencia y las guiemos hacia las virtudes de la tolerancia, la comprensión mutua y la paz, no sólo de acción, sino también de pensamiento y de expresión".

Coincidiendo con dicha afirmación, y convencidos de que dicha educación debe de empezar desde el mismo nacimiento, hemos diseñado nuestro programa SEMBRADORES DE LA PAZ.

El programa SEMBRADORES DE LA PAZ

Para ello, tenemos que hacer de la educación para la paz un aprendizaje fundamental en la vida de los pequeños, una habituación continua que condicione cualquier actuación en el futuro, un traspaso de valores que permanezca a lo largo del tiempo, que se prolongue durante toda la vida. Entendemos que es fundamental que desde muy pequeños se construya en la mente de los niños la idea de la paz como algo interior del mismo. Igualmente creemos que aunque exista un día internacional de la Paz, y bastantes actividades elaboradas para ese día en concreto, es importante elaborar un amplio programa que condicione cualquier actuación del niño en el futuro.