ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE Y MODELOS PEDAGÓGICOS EN LA PRIMERA INFANCIA 5. LOS MODELOS PEDAGÓGICOS DE LA EDUCACIÓN INFANTIL DESDE UNA PERSPECTIVA HISTÓRICA 5.3 Los precursores de la escuela nueva
5.3.1 El modelo de Friedrich Fröbel (1782-1852)
Antecedentes generales.
Friedrich Fröbel creó la primera proposición curricular institucional en la edad inicial con un enfoque teórico-práctico. La mayor influencia pedagógica la recibió de Pestalozzi, con quien trabajó durante un tiempo, de forma que puede afirmarse que la obra de Fröbel fue la aplicación de las ideas de Pestalozzi.
En el mundo entero, su modelo pedagógico tuvo una significativa difusión, no solo porque ofreció un currículo específico para trabajar con los niños, sino por el valor que le dio a la Educación Infantil. En muchos países comenzaron la educación inicial a través de esta modalidad o el aporte decisivo de algunos de sus planteamientos.
Aún perduran muchos de sus fundamentos y principios, materiales y actividades, así como diversos recursos vigentes en todas las modalidades curriculares que consideran a la niñez como un agente activo, motivo por el cual permite reconocerla en calidad de modelo con determinada presencia, como si estuviera detenido en el tiempo.
Este pedagogo ilustre crea los jardines infantiles, los kindergarten, que mantienen perdurables muchos de sus planteamientos.
Fundamentos teórico.
Al analizar la obra de Fröbel, para tratar de explicitar y presentar sus fundamentos, se detectan entre sus planteamientos la existencia de énfasis diferentes, que sin duda ayudan a realizar esta tarea. En primer lugar, se denota la existencia de una base religioso-filosófica, de la cual se derivan un conjunto de directrices eminentemente pedagógicas, encontrándose, además, gérmenes importantes de lo que hoy suele llamarse un fundamento psicológico, pero que dada la época en que se ubica Fröbel, no correspondería caracterizar de esa manera, ya que esta ciencia como tal no había surgido aún. A este aspecto se le concede gran importancia, ya que el genio visionario de Fröbel anticipó la mayoría de los planteamientos básicos que la Educación Infantil ha continuado desarrollando, como han sido, solo por mencionar algunos:
La estimulación educativa a los lactantes.
El desarrollo de otras alternativas de atención a los infantes, como son las llamadas hoy vías no convencionales.
La importancia de conocer al educando desde el punto de vista de lo que él es realmente, lo que sería la incipiente base psicológica a que se ha hecho referencia.
El modelo frobeliano centra su atención en el juego como procedimiento metodológico principal, creando materiales específicos, con el fin de transmitir el conocimiento, a los que denomina dones o regalos, y que están constituidos por una serie de juguetes y actividades graduados.
Concibe la educación como la posibilidad de promover la actividad creadora, espontánea y libre de los niños.
Fundamento pedagógico.
La teoría pedagógica desarrollada por Fröbel adquiere especial relevancia porque, por haber sido planteada con relación a una concepción muy abierta y activa de la infancia, ha tenido un carácter de permanencia que ha trascendido el modelo que él mismo planteó.
Principios generales:
Individualidad: cada educando es singular y, por tanto, corresponde que la educación genere formas de atención que consideren efectivamente esas peculiaridades.
Libertad: el ambiente educativo que se estructure debe respetar y preservar la libertad de la niñez, que es propia del individuo, para lo cual se deben ofrecer diferentes alternativas.
Autoactividad: la acción es un proceder innato en el ser humano, lo cual debe favorecerse desde temprana edad. A su vez, se destaca la relación que hay entre la acción motora y otras habilidades y capacidades de los infantes, integrándose así todas las ideas básicas que sintetiza este principio hoy en día, en el sentido de que es fundamental que ellos realicen su propia experiencia a través de su actuar, que será siempre interrelacionado, ya que solo de esta manera se favorece su desarrollo, y se satisfará su necesidad de ser actuante.
Relación: llamado también cooperación social, socialización o apertura. Se plantea que en los niños hay una tendencia natural a relacionarse con los demás, y que el mundo de relaciones en que viven es el mejor medio que estimula un actuar en ese sentido, y que por lo tanto, corresponde favorecer esta disposición, que les permitirá también actuar, crear y producir junto con los demás.
Unidad o unificación: la labor fundamental del individuo y de la escuela es hacer conciencia de la interrelación que hay entre todo lo que existe, dado esto justamente por el espíritu divino (Dios) que está siempre presente. Por tal razón cabe buscar esta unificación, por ejemplo, entre lo interno y lo externo, la actuación de uno con relación a otros; es decir, generalizando, la unidad en la diversidad.
Principios específicos:
La importancia de una educación temprana: se plantea la importancia de preocuparse educativamente de la infancia desde sus primeros años de vida, ya sea ofreciéndola estímulos adecuados, o favoreciendo tendencias y actitudes de curiosidad que existen en ellos.
Esta temprana educación es fundamentada tanto por la relación y dependencia que existen entre las diferentes etapas de desarrollo, como por lo importante que es en sí este período en la vida del ser humano.
El valor educativo del juego: Fröbel rescató y valorizó el juego como la actividad propia de los niños pequeños, demostrando los diferentes beneficios que reporta, tanto para el niño y la niña, como para los adultos, desde un punto de vista educativo. Recomienda favorecerlo, destacando las profundas implicaciones que este tiene en su vida.
Objetivos de la educación.
Fröbel se propone despertar en todos los aspectos las cualidades y facultades que Dios ha puesto en los niños, según los principios de la instrucción educadora y evolutiva del ser humano. De acuerdo con dicho fin, logra lo siguiente:
El desarrollo de los miembros del cuerpo por una serie progresiva de ejercicios y juegos gimnásticos.
El ejercicio de los sentidos, en especial de los espirituales; de los sentidos de la forma y el color por observaciones de la más variada especie; del sentido del sonido y sentimientos del ritmo y tacto, por medio de canciones y melodías.
El desarrollo de las inclinaciones de actividad y ocupación infantil, así como de la capacidad intuitiva y cognoscitiva, especialmente, por medio de una serie de ejercicios que permiten los medios y dones de juego y ocupación inventados por Fröbel.
La estimulación de los sentimientos morales y religiosos, y el desarrollo del carácter por medio de conversaciones y narraciones adecuadas, y sobre todo por la colectividad que construye el niño y la niña con el docente, que ha sido formada y actúa en dicho sentido.
La lucha contra los hábitos de maldad y malas costumbres de la infancia por medio de la vida colectiva de los infantes en agrupaciones amistosas, y mediante juegos animados.
Los objetivos educativos suponen siempre una concreción en términos de una aplicación de las grandes aspiraciones que postulan los fines. Estos son:
1
Habilidades de coordinación motriz gruesa.
2
Habilidades de discriminación sensorial.
3
Actitud de expresión creadora a través de la música.
4
Actitud de autonomía en la realización de actividades.
5
Habilidades de coordinación visomotora fina.
6
Habilidades intelectuales.
7
Actitudes morales y religiosas.
8
Habilidades de expresión verbal.
9
Actitudes de participación en situaciones colectivas.
Factores y elementos del modelo frobeliano.
El ambiente humano en la institución lo conformaban adultos y niños, organizados de tal forma que:
Los grupos de educandos eran mixtos, integrados por infantes de 1 a 6 años, los cuales compartían algunas actividades, pero después se separaban para trabajar con los dones formando tres subgrupos: grandes, regulares y pequeños.
Los adultos estaban compuestos por un educador principal o director del jardín, y un grupo de ayudantes y educadoras, que era el verdadero rol que Fröbel le asignaba a la mujer, por el potencial educativo que le otorgaba: «Ambos extremos deben ser nuevamente reunidos; espíritu femenino y atenta observación de la infancia deben volver a ser una misma cosa».
En resumen, puede decirse que Fröbel concebía el jardín infantil como un centro eminentemente formativo que debía favorecer básicamente un actuar coherente entre la naturaleza de la niñez y la familia, ya que uno de los objetivos fundamentales que se planteaba era respecto al potencial y la responsabilidad educativa de los padres en relación con los hijos.
En este sentido, consideraba al kindergarten un gran medio para que comprendieran su importancia y la de la observación de la naturaleza infantil.
De esta forma, recababa el aporte de todos los que participaban en la vida de los niños, concibiendo el jardín infantil abierto hacia la comunidad, lo cual continua siendo una aspiración de las instituciones infantiles en la actualidad.
El ambiente físico era para Fröbel aspecto muy importante. Consideraba un espacio exterior organizado próximo a la edificación, pero, también, el aprovechamiento intencionado del entorno total –especialmente del natural– que rodeaba al jardín infantil. Sin embargo, para él el medio físico no era lo fundamental, sino lo que se producía a partir de ese ambiente.
En fuentes secundarias se señala: «Para un kindergarten bien organizado, se necesita por lo menos una sala para juegos, otra para ocupaciones y un jardín o patio».
Enfatiza la importancia de una iluminación natural y buena ventilación.
En cuanto a la organización del tiempo diario, cuando se revisan las diferentes obras de Fröbel, no se hace explícita ninguna referencia sobre el desarrollo de una jornada de trabajo.
De algunas citas del diario del jardín infantil de Blankenburg, se extraen datos de algunos períodos básicos:
De trabajo con los dones y en función a las diversas ocupaciones.
De orden.
De juegos gimnásticos.
Analizada la planificación desde un punto de vista actual, se puede afirmar que esta estaba básicamente compuesta por objetivos específicos y un conjunto de sugerencias metodológicas y actividades infantiles, incluidas estas últimas en un relato común.
La planificación debía atender a ciertos criterios generales:
Diferenciación: «Hay que fijarse en la edad y en el desarrollo físico e intelectual de los niños» para, sobre esa base, formar secciones y dar ocupaciones diferentes.
Variedad o equilibrio: «Las ocupaciones que exigen trabajo intelectual deben alternarse con aquellas que exigen actividad física: la que exige estar sentado debe alternarse con la que exige movimientos libres».
Flexibilidad: «la duración de la clase depende del ramo que se trata, pero si a la lección objetiva sigue un juego, se aumenta la duración de la clase, según el juego y el ánimo de los niños». También expresó que hay que considerar la estación del año.
Una parte importante del desarrollo del modelo frobeliano depende del uso de una serie de actividades y recursos, que fueron creadas por él mismo y que son, sin dudas, uno de sus grandes aportes a este nivel educativo, denominados dones y ocupaciones. De hecho, muchos de ellos se mantienen en la actualidad, diseminados en los distintos currículos, lo que es un claro indicador de esta afirmación.
La creación de este conjunto de materiales y ocupaciones fue el producto de un trabajo de búsqueda e investigación en el que invirtió una gran cantidad de años. De hecho, para él resultó evidente que, para llevar a cabo sus propósitos educativos, requería del apoyo de materiales especialmente preparados para ello. «El espíritu necesita materia para elevarse en el conocimiento propio, por medio de la autorepresentación; el espíritu necesita materia para desarrollarse, a sí y por sí mismo, mediante la elaboración de la misma».
De esta manera, postuló como objetivos con relación a este material (denominado autoeducación) que estos debían:
Servir como elementos complementarios y de desarrollo, al ser aplicados.
Ofrecer la observación sensible de la vida y de todas sus partes y fenómenos, especialmente la observación de la naturaleza sensible.
Llevar al educando al presentimiento, observación y comprensión de la unidad y uniformidad de todos los fenómenos vitales y naturales.
La primera presentación de los dones consta de seis dones, cuatro materiales para las ocupaciones y cuatro ocupaciones. Posteriormente, hizo algunos aportes nuevos, los que junto con los cantos alusivos que creó para acompañar el uso de materiales y ocupaciones, se podría llamar la proposición inicial de Fröbel. Posteriormente, este material básico fue enriquecido con otras sugerencias que hicieron sus continuadores, constituyéndose así la gran variedad de material frobeliano que actualmente se conoce.
Entre los recursos intangibles que aportó Fröbel a la práctica de la educación de los niños, cabría mencionar en forma especial lo que hoy se llamarían cantos alusivos; es decir, canciones cuyas letras van relacionadas con actividades que paralelamente van realizando los pequeños. Estos cantos los creó en relación con sus dones, pero hoy en día se han generalizado, y son habituales con relación a cualquier tipo de actividad del centro de Educación Infantil.
Aportaciones principales.
En lo que se refiere a los diferentes factores y elementos que considera en su modelo, es necesario destacar que:
Resulta particularmente interesante en cuanto al ambiente humano, que se haya trabajado con una organización de grupos que hoy podría llamarse de tipo mixta, la cual presenta numerosas ventajas.
La visión que tuvo Fröbel en plantear que es importante tratar de hacer un medio adecuado para la infancia, pero que, en el caso de no darse todas las condiciones, no debe limitarse la actuación, ya que el recurso humano puede obviar algunas de estas limitaciones. En este sentido, resulta particularmente novedosa la organización de zonas externas, que desde esta modalidad se inició.
La organización diaria del tiempo, si bien es cierto que como estructura presenta hoy muchas variaciones, es necesario señalar cómo muchos de los períodos con que contaba siguen estando igualmente presentes. Entre ellos, resulta especialmente importante el período de trabajo en el jardín o huerto.
La planificación, aunque incipiente, aporta los criterios que son importantes en la realización de las actividades y en la selección de los materiales.
Las actividades y los recursos son quizá los elementos más criticados, teniendo en cuenta la abstracción de varios de ellos, y lo dirigido de ciertas actividades. A ello se agrega la dificultad para la elaboración o fabricación de algunos materiales, que incluso hizo que por mucho tiempo estos fueran importados en América Latina desde Europa o Estados Unidos.