LA PROGRAMACIÓN CURRICULAR 5. EJEMPLIFICACIONES DE LA PROGRAMACIÓN CURRICULAR DE AULA
5.1 Programación por el método de proyectos
El modelo que se toma como ejemplo se corresponde con la realización de las fiestas patrias de un país de América Latina, que constituyen un componente de la educación patriótica y, por consiguiente, del eje trasversal correspondiente a la educación cívica.
Nombre del proyecto: Fiestas Patrias.
Fecha de inicio: 11 de setiembre.
Planeación general del proyecto
Previsión general de juegos y actividades
Previsión general de recursos didácticos
Visita a la plaza y al área comercial.
Elaboración de motivos tricolores.
Período mural y maqueta.
Dramatización.
Material de reciclables.
Materiales de la naturaleza.
Papel diverso: crepé, china, cartulina, cartón, etc.
Láminas, marcos, grabados, palitos, pegamento.
Pinturas, marcadores, colores, crayolas.
Plan diario
Lunes
Martes
Miércoles
Jueves
Viernes
Rutina.
Organizar la visita.
Realizar la visita.
Registrar lo observado.
Narrar impresiones.
Elaborar adornos alusivos.
Adornar el salón.
Actividades
nacionales.
Rutina.
Conversación.
Recolección de materiales.
Actividades
musicales.
Formar equipos de trabajo.
Construir maqueta.
Elaborar periódico mural.
Explicación a
los padres
sobre el tema.
Continuar actividades.
Continuar actividades.
Continuar actividades.
El proyecto también puede ser elaborado de otra manera, a partir de una estructura diferente a la anterior, y en la que se han incluido, además, orientaciones metodológicas para su mejor realización:
Elaboración de un proyecto para la visita a un museo.
El museo es un lugar trascendental para la comunidad, donde se atesoran los resultados de la creación humana, por lo que es muy útil y productivo propiciar el descubrimiento de un lugar de estas características, lo que debe programarse concienzudamente para evitar malograr una experiencia tan significativa.
Una vez realizada la elección del sitio, es necesario efectuar una adecuada y persuasiva motivación del grupo infantil para la realización de la tarea, para lo cual se les argumentará sobre la importancia de la institución para la sociedad, sobre la base de los datos recogidos. Asimismo, para fortalecer la motivación, el tema de la visita ha de incluirse en el juego del grupo, lo que propiciará la interacción educando-maestro, facilitando conocimientos que garanticen el éxito de la visita.
Es conveniente hacer una exploración preliminar de los conocimientos existentes de los niños, dirigida a completar las ideas que tienen al respecto.
Se hace imprescindible también una coordinación previa con el museo y con el personal de este para conciliar los contenidos susceptibles de observación. Del mismo modo, hay que tener en cuenta la seguridad y la duración de la actividad para evitar la fatiga de los infantes. Esto puede motivarse más aún si se logra que algún especialista del museo vaya al centro de Educación Infantil a explicarles qué es un museo y lo que van a ver y encontrar, por ejemplo.
Desarrollo del proyecto.
Objetivo: descubrir elementos fundamentales de la vida social durante la visita al museo de la localidad.
Este objetivo puede especificarse a partir de los elementos particulares incluidos en el museo que el docente considere pertinente trabajar.
Contenido:
Conocimientos: objetos propios del lugar, teniendo en cuenta sus características, y vinculando la historia a esos objetos, adecuada a la edad infantil.
Habilidades: observar los distintos objetos, atendiendo a sus características más relevantes. Escuchar las explicaciones dadas por el personal del museo.
Actitudes: amar el patrimonio cultural de la localidad y de la Humanidad. Cuidar este patrimonio.
Métodos: visuales y verbales.
Procedimientos: la observación fundamentalmente, apoyada por la conversación y la descripción.
Medios: objetos e instalaciones del museo.
Metodología: pedagógicamente, hay que partir de lo conocido a lo desconocido, pues en este tipo de aprendizaje el contenido principal de lo que se va a enseñar no se da, sino que debe ser descubierto por el niño o la niña. Solo después que esto sucede, este contenido puede ser incorporado a su estructura cognoscitiva y así se hace significativo.
Por lo tanto, la visita debe ser organizada de tal modo que los pequeños vayan construyendo el conocimiento. Para ello, se prepararán preguntas relacionadas con los objetos escogidos de tal forma que ellos puedan participar activamente.
No solo se tratará el aspecto instructivo, sino también el formativo, incentivando el cuidado de las piezas, recalcando su antigüedad y el cuidado que ha tenido con ella el personal del museo.
Hay que focalizar la expresión oral de los educandos, propiciando la descripción de lo observado en íntima unión con acciones de percepción visual. Los maestros han de recordar lo importante que es la escucha atenta de los niños en una actividad de este tipo.
Con posterioridad, el tema de la visita se recreará en el juego y en relatos, elevando el protagonismo infantil. De igual manera, se han de realizar diversas actividades plásticas y de movimiento que se relacionen con el contenido de la visita realizada. Los productos de la actividad deben colocarse en el mural del grupo durante un tiempo prudencial, para incentivar la conversación diaria de los infantes respecto a lo que conocieron.
También se ha de solicitar el concurso de los padres, que deben cooperar solicitando a los hijos el relato de las actividades realizadas, e incorporar aquellos datos que puedan reforzar el contenido de la visita.
Evaluación: será inmediata a la visita y sistemática, abarcando la participación infantil antes, durante y después de la visita, y enfatizando en los conocimientos nuevos aprendidos, mediante preguntas elaboradas por los educadores, que han de incluir las valoraciones por los educandos de la actividad y del trabajo realizado.
Otro modelo más simple del proyecto puede concebirse de la siguiente manera, el cual gira en torno a Cuido mi cuerpo.
Desarrollo del proyecto.
Para su desarrollo, los maestros deben plantearse los logros que los niños han de alcanzar, a partir del tema seleccionado. En este sentido, tiene que elaborar una programación que contenga los siguientes aspectos:
Objetivo: que los educandos aprendan por sí mismos el cuidado de su cuerpo.
Contenido:
Conocimientos: nociones en relación con el cuerpo humano y con la higiene personal.
Habilidades: aprender a preservar su cuerpo de agentes nocivos o peligros, bañarse y lavarse las manos correctamente.
Actitudes: formación de una conducta positiva hacia la higiene personal y el cuidado del cuerpo.
Métodos, procedimientos y medios que utilizar: asambleas y debates infantiles; uso de láminas, libros, videos, y productos de la actividad infantil; observación de procesos de higiene y cuidado personal.
Metodología: motivar a los pequeños, enfatizando su importancia. Para ello, se desarrollarán actividades que ellos propongan. Podrán confeccionar representaciones gráficas elaboradas de manera individual o grupal.
En este proyecto también puede involucrarse a la familia, para lo cual se les hablará del proyecto y de cómo los padres pueden cooperar a enriquecer su contenido.
Una vez seleccionado el contenido del proyecto y discutido sus posibles actividades, se pasa a su programación, que implica la elaboración de un friso, construido con los dibujos de los niños y láminas, en los que se refleja el conjunto de actividades. Los docentes deben complementar y organizarlo para darles una secuencia apropiada de las acciones que van a realizar. El friso sirve, además, de recordatorio a los educandos de lo que ellos mismos han propuesto hacer, y les guía en las actividades que ejecutarán.
Durante la realización del proyecto, ellos han de realizar las actividades que se han propuesto, y cada día conversar al respecto, discutirlas, y destacar lo que han cumplido y cómo lo han hecho. El juego es una vía importante del desarrollo de las actividades y en él ha de recrearse el contenido del proyecto, y todos aquellos que puedan surgir de la realización de las actividades.
Por último, al final del proyecto, y apoyándose en el friso, los niños lo evalúan, y los educadores han de comprobar el cumplimiento de los objetivos que se propusieron, sobre la base de los logros del desarrollo alcanzados por cada uno y por todo el grupo infantil.
Evaluación: trata de comprobar la formación en los infantes de una actitud positiva hacia el cuidado de su cuerpo, lo que puede evidenciarse gradualmente, durante el trascurso del propio proyecto o en los resultados del comportamiento posterior, para lo cual es necesario evaluar diariamente el proyecto en aras de su perfeccionamiento.