CONCURSO INTERNACIONAL DE CUENTOS CORTOS PARA LA EDUCACIÓN EN VALORES "CIUDAD DE MORELIA" 2009/10

FINALISTAS
Título
Autora
País
Papelandia
Filomena Vicenta Lombardi
Argentina
Valores asociados: Sensibilidad- Creatividad-Responsabilidad- Confianza en sí mismo-Obediencia-
Solidaridad- Amistad


A Mauricio le gustaba jugar con hojas de papel, todo el tiempo

¡Si! revistas, diarios, hojas de carpeta, cualquier papel era un tesoro, que pronto transformaba en sus juguetes preferidos

Plegaba con cuidado cada parte, volteaba la hoja y continuaba haciendo dobleces necesarios hasta fabricar su escuadrilla favorita de aviones.

Por toda su casa había hermosos modelos, también de castillos, barriletes, peces, cisnes, sapos y muchísimos modelos de avionetas.¡Claro! Ellos eran su debilidad, por eso cualquier tipo de papel servía para cada estilo diferente, según el país, donde viajaría con su imaginación. Con alas anchas, angostas, con puntas puntiagudas, otras dobladas, más grandes, muy pequeños, en fin era un artesano de aviones.Sus amigos, conocían desde el jardín de infantes a Mauricio, es por eso que le pedían aviones de papel para jugar en los recreos de la escuela.

De esta manera el patio era un aeroparque muy importante, para despegar sus vuelos y para aterrizar en el lugar menos indicado. Una tarde llegó a la escuela una alumna nueva.

Venía de otro país, lejos, muy lejos, eso escuchó cuando hablaba con sus compañeras.

De nombre Isadora, cabellos rubios ondeados, carita redonda , ojos picarones, muy alegre y simpática con todos sus nuevos compañeros. Rápidamente conoció la debilidad de Mauricio, porque justamente ella estaba fascinada con la experiencia de su primer viaje en aquel inmenso pájaro con alas. Un día, los maestros llamaron a la mamá de Mauricio porque había descuidado demasiado sus tareas, por ocupar el tiempo fabricando aeroplanos.

De ahora en adelante, tenía prohibido confeccionar ni una avioneta, en la escuela y tampoco en su casa. La penitencia duraría hasta levantar las bajas notas obtenidas. Fue así que comenzó a completar sus deberes, pero sus compañeros lo notaban triste y callado. Por suerte a Isadora se le ocurrió una idea brillante, para ayudar a su nuevo amigo. Para esto lo invitó a su casa para trabajar juntos y completar su carpeta.
Mauricio aceptó la invitación, pues él podría ayudarla también, enseñándole palabras cotidianas, en castellano, que aún no conocía.

Cuando llegó a la casa , en el comedor comenzaron a sacar sobre la mesa, libros, diccionarios, lapiceras , ect. Sonreían cada vez que Mauricio intentaba traducir alguna palabra en portugués que pronunciaba Isadora.

Después de una hora y cuarto, de trabajo decidieron tomar un descanso, por eso Isadora preguntó:¿Quieres ver mi quiebracabezas? -¡Qué quiebra,….!! -¡Qué!! – contestó él- Mi quiebracabezas preferido, respondió la niña, dirigiéndose a su cuarto. Mauricio todavía no podía descifrar el significado de esta palabra, ya que lo primero que pensó al escucharla, fue un martillo gigante ¿Será eso un quiebracabezas? –se preguntaba ansioso.

Que risa alocada soltó al ver un hermoso y colorido rompecabezas, -Ah- -dijo- ya entiendo…
-Vamos a jugar- dijo Isadora- ¡Sí!!! Vamos .

Mauricio estaba encantado con ese rompecabezas brasilero de piezas grandes, coloridas y de cartón resistente.

Pero mas sorpresa sintió cuando ella, acercó una caja grande .

Y eso ¿Qué es? Otro quiebra. Cabezas. –preguntó.

¡Nooooo!!! Mi abuelo me mandó ayer, desde Brasil algo que yo le pedí.

¿Qué es??? ¿Qué es???Cuando abrió la caja , Mauricio casi le dió ganas de llorar, casas, animales, plantas y decenas de aviones de papel.¡Pero….Cómo?? Isadora explicó :

Resulta que cuando le conté por teléfono a mi abuelo, que tenía un compañero argentino, que pasaba muchas horas fabricando aviones, mi abuelo recordó que cuando niño él también, hacia lo mismo.

Entonces rápidamente se puso a fabricar los modelos que más le gustaban, para compartirlo con vos.
¡Qué bárbaro!!! ¡Qué hermoso son!!! Con todo esto, ¿A qué podemos jugar?

Tengo una idea genial, ¿Qué te parece si armamos una ciudad de papel? ¿con aeropuerto?- preguntó- Mauricio-

¡Por supuesto- sonrió Isadora.

Y cada vez que vengas a mi casa, no solo podemos seguir jugando sino que fabricaremos mas cosas para nuestra ciudad de papel, y así construiremos un lugar; Papelandia. ¿qué te parece?

Con mucha alegría Mauricio, pronto completó todos sus trabajos, antes de la fecha estipulada. Sus maestros enviaron notas de felicitaciones por el esfuerzo realizado y por supuesto su penitencia se había terminado.

Su mamá le decía – ¡Mauricio! - ahora puedes seguir fabricando tus aviones –

Me contaron que tampoco juegas con ellos en la escuela. ¿Qué te pasa? –

- Nada – Mamá – Nada , ya estoy grande para jugar con esos avioncitos, prefiero ir a estudiar a la casa de Isadora-

¡Bueno- si es tu deseo- puedes ir – ¡ Gracias, mamá!!!!


Filomena Vicenta Lombardi Nació en la Localidad de Vicente López en la provincia de Buenos Aires un 9 de abril de 1957. Actualmente vive en Villa Gesell, ciudad costera.
Es docente del nivel inicial, profesora para la enseñanza primaria y bibliotecaria escolar. Desde pequeña sintió la vocación docente pero no solo por la posibilidad de impartir conocimientos sino para sembrar en los niños los valores que se necesitan para un mundo mejor. Entre otras herramientas educativas, utiliza juegos mágicos para divertir y generar alegría.




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