CONCURSO INTERNACIONAL DE CUENTOS CORTOS PARA LA EDUCACIÓN EN VALORES "CIUDAD DE MORELIA" 2009/10

FINALISTAS
Título
Autora
País
La historia de mimosa
Mabel Edith Rybecky
Argentina
Valores asociados: Amor filial y respeto a la diversidad

Había una vez, una mamá mona llamada Lulú y un papá mono llamado Fulgencio que vivían en una selva en donde los animales paseaban felices y disfrutaban de la belleza del lugar, como son sus colores, perfumes y sonidos.

Esta pareja de monos eran papás de Margarita, una mona muy buena y bonita, que le encantaba jugar con todas las otras monitas y monos que habitaban por ahí.

Un día Lulú y Fulgencio se enteraron que serían nuevamente papás, es que en la pancita de mamá mona estaba creciendo un bebé. ¡Qué alegría tenía Margarita! pronto tendría un hermano o hermanita y podría llevarlo a jugar con todos sus amigos y amigas. Además pensaba como le enseñaría a treparse por los árboles y saltar de rama en rama.

¡El gran día llegó! Y… ¿adivinen quién nació? … Una pequeña monita hermosa, con hociquito muy rosa y una colita toda enroscadita. Le pusieron de nombre Mimosa porque le encantaba estar agarrada a su mamá.

Mientras los días pasaban, su familia se daba cuenta que Mimosa no era igual al resto de monos, porque no aprendía nada de nada, menos que menos, todo lo que había pensado su hermana Margarita.

La familia preocupada se reunió y tomaron una decisión, llevarla hasta la ciudad y consultar a un veterinario.

En ese mismo momento Lulú y Fulgencio, junto a su bella beba, emprendieron la marcha llevándola a control.

Cuando el doctor la revisó, muy serió les dijo:- lo que tiene Mimosa, es que nació con una cola muy enroscadita, por eso no puede aprender las cosas que hacen el resto de los monos, esto solo se cura con el tiempo y los únicos remedios que le puedo recetar son la paciencia y el amor.

De regreso en la selva, Mimosa fue creciendo feliz junto a su familia compartiendo cariño y alegría. Pero su hermana Margarita estaba fastidiada y cansada de ver que el resto de monos vecinos discriminaban a Mimosa, nunca la invitaban a jugar, ¡peor que peor! ¡Ni siquiera la saludaban!

Un día Margarita, mientras hacia un collar de semillitas, tuvo una gran idea, decidió hacer una fiesta especial.

Rápidamente preparó las invitaciones para todos los monos del lugar, la cual decía: “el sábado los invito a una fiesta muy divertida de monos y monerías. Para poder entrar tienen que venir con antifaz y sin que se les vea la cola, al finalizar se entregará un premio al que le haya durado toda la fiesta la cola escondida.

¡Qué alboroto sucedió! La selva se llenó de chillidos y ni les cuento lo gracioso que fueron los preparativos.

Unas monas se confeccionaron antifaces con pétalos de flores y para esconder sus largas colas, las enroscaron muy pero muy fuerte y le pegaron unas hojas grandotas de helecho, otros monos construyeron su antifaz con corteza de un tronco viejo y se ataron la cola a la pata, disimulándolas con ramas de sauces.

¡Cuántas cosas inventaron! especialmente para esconder muy bien sus colas y así poder ganar el premio.

Mientras tanto Margarita le hizo a su herma un precioso antifaz con plumitas de un tucán y sobre su cola muy enroscadita solamente bastó con aplicarle una simple flor de jazmín.

Uno a uno fueron llegando los invitados, pero como todos estaban con antifaces y colas tapadas, nadie se reconocía, menos que menos se daban cuenta que Mimosa era una más de la reunión.
¡La fiesta comenzó! ¡Cuánta diversión! Todos juntos bailaron…, corrieron…, jugaron a las escondidas y se divirtieron muchísimo.

Antes de finalizar, Margarita los llamó y les dijo:- ha llegado el momento de entregar el gran premio que consta de: un cacho de bananas, 7 cocos y una liana para saltar la soga. Entre todos votaremos al mono ganador, solamente debemos ver quien escondió mejor la cola y no se le salió.

Cuando comenzaron a mirarse entre ellos, se dieron cuenta que a unos se le asomaba por arriba del lomo, a otros los pirinchos de la punta de la cola se les aparecían por debajo de la panza y a más de uno, entre tanto movimiento, les habían quedado su colas totalmente destapas. Todos se miraron y votaron por unanimidad, diciendo: -gana esa mona que tiene el antifaz con plumitas de tucán, porque ha podido mantener su cola escondida bajo la flor de jazmín.

Cuando la monita se quitó el antifaz, sorprendidos dijeron a coro: -¡pero, si es Mimosa!

Margarita replicó: -¿vieron qué con cola o sin cola seguimos siendo monos y lo mismo podemos divertimos juntos haciendo monerías?

Desde ese momento Mimosa es querida y aceptada por todos. Ya aprendió a treparse a los árboles, aunque todavía no salta de rama en rama, pero lo mismo se ríe, corre y juega muchísimo con sus amigos y amigas.

¡Ah! ¡Me olvidaba de contarles lo más importante! Mimosa ese día, compartió el premio con todos los invitados, se comieron las bananas y los cocos y desde entonces, en las tardecitas, monos y monitas se juntan a saltar la soga en el medio de su bella selva que está llena de colores, perfumes y sonidos. Por supuesto mamá Lulú y papá Fulgencio son los monos más felices del lugar junto a sus hijas Margarita y Mimosa la monita de la cola enroscadita.


Mabel Edith Rybecky, docente de Nivel Inicial sugiere una serie de actividades para desarrollar con niños de 5 años

En Lengua escrita:
• Escribimos una lista con los nombres de los personajes del cuento.
• Agregamos a la cartelera de valores del Jardín la palabra “AMOR”
• Preparamos tarjetitas con la palabra “AMOR” y las abrochamos a caramelos para entregar el día de la función de títeres.

En Lengua Oral:
• Intercambiamos opiniones sobre lo que entendemos por “Discriminación” y “Amor”.
• Renarramos el cuento destacando la participación de cada personaje. Comentar sobre sus reacciones, actitudes, decisiones, etc.
• Organizamos el cuento, para convertirlo en una obra de teatro de títeres.
• Organizamos los guiones del teatro de títeres.
• Ensayamos los guiones.

En Catequesis:
• Trabajamos la lectura del “Shema”

En Plástica:
• Hacemos un collage para representar gráficamente el cuento.
• Armamos nuestro propio rotafolio con los collage, para hacer el cuento viajero.
• Confeccionamos títeres con pelotas de telgopor. Para teatralizar el cuento.

En Música:
• Nos expresamos a través de diferentes músicas de películas.
• Elegimos la más adecuada como fondo musical para la obra de títeres.

En Psicomotricidad:
• Trabajamos expresión corporal, haciendo monerías.
• Nos expresamos con tiras de papel. La usamos como colas, las enroscamos, corremos haciéndolas volar, las saltamos como si fuera una soga, etc.

En Educación Física:
• Jugamos: quién le quita la cola al zorro.
• Hacemos un recorrido sorteando obstáculos.

En Matemática:
• Dibujo el recorrido que realizamos en Educación Física.
• Inventamos y dibujamos el plano de una selva.

En Ciencias Naturales:
• Buscamos información sobre el habitad de los monos.
• Averiguamos que pasa con los monos en cautiverio.
• Confrontamos y sacamos conclusión sobre cuál es la mejor opción para que vivan: ¿habitad o cautiverio?

En Ciencias Sociales:
• Conversamos sobre semejanzas y diferencias entre un zoológico y un parque ecológico.
• Registramos hipótesis sobre la función que desempaña el hombre un parque ecológico.
• Realizamos una guía de preguntas para llevar a cabo una entrevista a un guarda-parque.
• Visitamos un parque ecológico y entrevistamos a un guarda-parque.
• Luego de la visita y entrevistas, corroboramos las hipótesis registradas.
• Presentamos la obra de títeres invitando a las otras salas del Jardín.

CON LA FAMILIA:

• El cuento viajero, visita la casa de cada niño, para leerlo en familia.
• Escribimos en la último hoja del cuento un frase breve sobre el “Amor”
• Armamos un monito articulado para intercambiar con un amigo del Jardín.

TIEMPO ESTIMADO:

• 2 semanas

Sobre la autora del Cuento:
1982- adquiere el título de profesora de Nivel Inicial, en la escuela “Nuestra Madre de la Merced”, en la capital de la provincia de Córdoba, Argentina.
Agosto de 1982, incia su carrera docente, en Río Gallegos, Santa Cruz, otra provincia de mi país, muy al sur, lugar que apenas existe el verano, hace bastante frío y el viento es implacable.
Del 82 a 1991, trabaja en escuelas provinciales, siempre en Nivel Inicial, desempeñando diferentes cargos: preceptora, maestra, secretaria, alcanzando por último la suplencia de una vice-dirección.
También dictó cursos a docentes de Nivel Inicial y Primario sobre “Danzas Nativas Argentinas”, bregando por el perfeccionamiento docente y la preservación de nuestro acervo cultural.
En el año 1992, regresó a su tierra natal, Córdoba, asentándose en la localidad de Río Cuarto, ciudad que se ubica al sur de la provincia.
Del 92 hasta la actualidad, continúa su profesión en el colegio “Escuelas Pías de Río Cuarto” como docente de sala de 5 años.
Durante toda si carrera ha realizado innumerables cursos de perfeccionamiento, ya que está convencida que un docente, no debe dejar de estudiar y actualizarse, por eso continúa con sus estudios y en noviembre del 2009 se licencia en Educación Inicial.


"Doy gracias a mi maestra de Jardín que grabó recuerdos tan bellos, sembrando con su amor dicha vocación; a mis compañeras de trabajo; a mis “alumnos” que me enseñan día a día; a mis padres, que con su inmenso cariño y ejemplo me formaron con tantos valores; a mi hermosísima familia, que son mi tesoro invaluable, y especialmente doy gracias a Dios por la misión que me encomendó, en palabras de S. José de Calasanz: “Educar a los niños desde los más tiernos años” Mabel Edith Rybecky




Copyright Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE). El cuento se muestra tal y como el autor nos lo hizo llegar sin haber realizado ninguna modificación de estilo, ortografía o gramática. Si desea contactar con el autor del cuento, escríbanos.