CONCURSO INTERNACIONAL DE CUENTOS CORTOS PARA LA EDUCACIÓN EN VALORES "CIUDAD DE MORELIA" 2009/10

FINALISTAS
Título
Autora
País
KiuKiu
María Mercedes Córdoba
Argentina
Valores asociados: Confianza en si mismo



Kiukiu era un camaleón muy, pero muy tímido. Tenía unos ojos chiquititos con los que observaba todo a su alrededor.

Un día estaba paralizado y se aferraba fuertemente con sus patas a una rama, sin poder moverse. Ni para adelante ni para atrás, tan agarrado estaba de la rama, que ni un solo paso podía dar. Porque no se puede caminar si no despegamos al menos uno de los dos pies y lo intentamos mover. Y eso era lo que no podía hacer Kiukiu. Lo único que movía eran sus ojos. De pronto le pareció que una flor se reía.

¡Glup! ¡Qué vergüenza esa flor naranja se ríe de mí! —pensó Kiukiu. Y más se aferró a la rama.

La flor se siguió riendo y divertida se frotó contra su cara.

— ¿Te gustó? le preguntó atrevida.

Un sí muy chiquito se escapó de la boca de Kiukiu.

—Bueno a mí también, ji ji ji, y además ahora te pareces a mí.

Kiukiu se espió en el charco que había debajo de la rama.

¡Uy qué divertido!, la flor le había dejado su color en una parte de la cara. A Kiukiu le agradó, pero igual seguía aferrado a la rama sin atreverse a caminar.

Entonces una flor azul con motas blancas se le acercó, se frotó contra su cuerpo haciéndole cosquillas.

— ¿Te gustó? le preguntó.

—Sí —respondió Kiukiu ya más confiado. Una sonrisa empezó a dibujarse en su boca grande y ahora las patitas empezaron a aflojarse.

—Bueno a mí también, ji ji ji, y además ahora también te parecés a mí.

Kiukiu se espió en el charco y vio divertido que ahora tenía azul con pintitas blancas al lado del naranja. Entonces se rió un poquito, je je je, despegó la patita de adelante y dio un primer pasito.

Ahí nomás, juguetonas se le tiraron tres flores juntas. Una amarilla como el sol, otra plateada como la luna redonda y otra roja como una frutilla. Riendo se frotaron contra su lomo y lo dejaron lleno de brillantes colores.

Entonces cuando Kiukiu se observó en el charco se sorprendió tanto que lanzó una fuerte carcajada.

—¡Ja ja ja!

Se vio tan lindo como las flores, ya no tuvo miedo y comenzó a caminar.

Si se fijan bien entre los árboles podrán ver que se mueven por sus ramas miles de colores llenando de alegría el lugar. Es Kiukiu que ahora no deja de pasear.

María Mercedes Córdoba es Profesora en Educación Pre-Escolar. Ha cursado estudios de teatro con Héctor Presa y Carlos de Urquiza en la Escuela de Capacitación, Perfeccionamiento y Actualización Docente -Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. Y de Dramaturgia con María Inés Falconi y Narración Oral con Ana Padovani.
Tiene dos libros publicados: “La Mariposa Roñosa” (2006) - Ediciones Agón y “Candela y las muelitas bailarinas” (2007) Editorial De los Cuatro Vientos. Fue Finalista en la convocatoria de la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (España, 2007) y Seleccionada en el concurso Nacional de Narrativa y Poesía de Editorial Parábola (2008). Quinta mención en el XVIII Certamen Nacional de poesía y Narrativa Breve de Editorial De los Cuatro Vientos.



Copyright Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE). El cuento se muestra tal y como el autor nos lo hizo llegar sin haber realizado ninguna modificación de estilo, ortografía o gramática. Si desea contactar con el autor del cuento, escríbanos.