CONCURSO INTERNACIONAL DE CUENTOS CORTOS PARA LA EDUCACIÓN EN VALORES "CIUDAD DE MORELIA" 2009/10

FINALISTAS
Título
Autora
País
El Mundo de la A
Jennifer Carolina Cruz Barbosa
México
Valores asociados: Amor al esfuerzo y trabajo conjuntos, laboriosidad, solidaridad, amor a la naturaleza, cooperación y ayuda mutua

En el mundo de las A vivían muchas hadas, ellas eran las encargadas de cuidar la naturaleza y de esta forma darle vida a nuestro mundo.

Un día Matalda, el hada de los bosques y las selvas, se dio cuenta de que sus árboles habían comenzado a marchitarse y que los animales se sentían tristes por esto. Matalda se preocupó y al observar, se dio cuenta que la causa de esto era que no estaban recibiendo la suficiente agua para vivir; así que decidió ir a visitar a su amiga Candada, quien era el hada que estaba a cargo de cuidar el agua.

Candada vivía entre 2 árboles de moras, en una pequeña casa de hongo.

Matalda tocó la puerta, y cuando Candada abrió se pudo dar cuenta que tenía un ala rota.
-¡Qué bueno que vienes a visitarme! Me he sentido muy débil y ¡no eh podido salir de mi casa! – dijo Candada
-¡ah! Ahora entiendo, ¿es por esto que no has regado las plantas?
- sí, si no puedo volar, no puedo trabajar

Candada salió preocupada, ya que sin agua el mundo no funciona, así que decidió ir con Zafara, la reina de las hadas, para explicarle la situación y para que la ayudara. Zafara reunió a todas las hadas y les dijo:
-Compañeras, nuestra amiga Candada no puede trabajar, y sin agua muchas de nosotras tampoco, por ejemplo Pabla, no puede hacer correr los ríos si no hay agua…tenemos que auxiliar a Candada, pues somos un equipo y tenemos que apoyarnos unas a otras.

Así que todas las hadas fueron a la casa de Candada, y le preguntaron que podían hacer para ayudarla, ella les dijo que debían ir al pozo y agarrar en agua, para derramar una gotita en cada lugar.

Las hadas rápidamente fueron a donde el pozo y siguieron las indicaciones del hada, conforme iban derramando cada gotita se dieron cuenta que el mundo comenzaba a cobrar vida de nuevo.

Todas se sintieron alegres no solo por haber ayudado a Candada, sino por trabajar en equipo y porque al final, cada quién podía hacer su propio trabajo.


Jennifer Carolina Cruz Barbosa es Estudiante de secundaria




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