CONCURSO INTERNACIONAL DE CUENTOS CORTOS PARA LA EDUCACIÓN EN VALORES "CIUDAD DE MORELIA" 2009/10

FINALISTAS
Título
Autora
País
El Jabalí Salvaje
María Mercedes Córdoba
Argentina
Valores asociados: Amistad, Confianza mutua, Cooperación y ayuda mutua.


En un lejano lugar se encuentra un monte de frondosa vegetación tropical. Allí hay muchos caminos circulares, todos en subida. Escondido entre las enormes plantas estaba un pequeño jabalí salvaje recién nacido llamado Rocco.

Rocco abrió los ojos, miró el mundo que lo rodeaba y le gustó. Miró a mamá jabalí que era enorme, vio que tenía leche y se la tomó. Cuando se sintió satisfecho empezó a tambalear de tan lleno que estaba. Se acostó pegado a mamá jabalí. Su mamá era tibia y suave e iba marcando el ritmo con su respiración. Rocco supo que había nacido en un hermoso lugar y se sintió muy importante.

Cuando despertó, bostezó tranquilo y satisfecho. Empezó a caminar lentamente pensando de qué manera podía impresionar a los otros animales. En eso vio que una familia de conejos curioseaban tratando de averiguar como era el recién nacido.

Entonces probó el primer truco. Con su patita empezó a rascar una y otra vez la tierra levantando polvo como si fuera humo saliendo de una chimenea. Abrió su boca y lanzó un gruñido espantoso. Después se quedó quieto como una estatua y muy serio con cara de “yo nací para mandar”.

A los conejos no les alcanzaron las patas para desaparecer en un segundo como por arte de magia.

A Rocco al principio el juego le pareció divertido y lo probó varias veces con distintos animales que venían a conocerlo. Pero después se empezó a aburrir y se fue a acostar junto a su mamá.

Ella le preguntó:

— ¿Ya te hiciste algunos amigos para jugar?

Rocco, bajando la cabeza, se quedó un buen rato mirando una piedrita amarilla, redonda y lisa. Después de pensar, contestó:

—No mamá, todavía no pude.

A la noche ya sospechaba que algo andaba mal. Se había corrido la voz que un monstruo terrible había venido a la selva y nadie se animaba a salir de su cueva porque pensaban que podía ser peligroso.

Rocco se quedó muy quieto junto a su mamá jabalí jugando solo con su piedrita amarilla, haciéndola rodar. Así estuvo pensando un largo rato... sin que se le ocurriera nada.

Mientras tanto, unos chanchitos rosados lo espiaban desde atrás de un arbusto. Pero a ellos no les pareció temible, al contrario, lo encontraron un poco más grande y gris, pero bastante parecido a ellos. Y su mirada triste les infundió confianza.

— ¡Hola!, queremos jugar —dijeron a coro los chanchitos.
Rocco los miró, casi iba a gruñir ferozmente. De pronto lo pensó y decidió probar otra cosa. Entonces cerró su boca. Solamente sonrió e hizo rodar su piedrita hasta las patas de los chanchitos.

Dicen los que suelen andar por los montes recorriendo esos caminos circulares y todos en subida, que así fue como los animales de la selva aprendieron a jugar a las bolitas con piedritas de colores.

María Mercedes Córdoba es Profesora en Educación Pre-Escolar. Ha cursado estudios de teatro con Héctor Presa y Carlos de Urquiza en la Escuela de Capacitación, Perfeccionamiento y Actualización Docente -Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. Y de Dramaturgia con María Inés Falconi y Narración Oral con Ana Padovani.
Tiene dos libros publicados: “La Mariposa Roñosa” (2006) - Ediciones Agón y “Candela y las muelitas bailarinas” (2007) Editorial De los Cuatro Vientos. Fue Finalista en la convocatoria de la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (España, 2007) y Seleccionada en el concurso Nacional de Narrativa y Poesía de Editorial Parábola (2008). Quinta mención en el XVIII Certamen Nacional de poesía y Narrativa Breve de Editorial De los Cuatro Vientos.



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